Alquilar un apartamento para nuestras vacaciones por internet es realmente cómodo. Pero tiene sus riesgos. Estate atento a la información que te vamos a dar. Si sigues nuestros consejos, puedes evitar que te arruinen el verano.
La página web de Telecinco se hace eco de un aviso que ha hecho pública la Policía Nacional. Se trata de una estafa sobre alquileres turísticos que ha circulado bastante durante este verano por internet. Son anuncios en plataformas inmobiliarias, de pisos que no existen, que se reservan por Bizum y cuyas fotos son clonadas de otros anuncios. Después de haber pagado la reserva, la quincena o el mes por adelantado, el estafado se dirige a su lugar de vacaciones. Contento de que va a alojarse en el apartamento que ha alquilado. Cuando llega al lugar, resulta que el piso no existe. En esa dirección no hay ningún edificio de apartamentos. En el caso de que sí lo haya, el piso está ocupado y las fotografías no coinciden con las que has visto por internet. Como es lógico, la persona que te ha alquilado el piso ya no te coge el teléfono. Puede que hasta lo tenga apagado. Probablemente mantuvo el contacto por medio de un número de teléfono de prepago y es imposible rastrearlo. Por desgracia, esta es una escena bastante habitual.
Teleelx denuncia el caso de una mujer de Elche que fue estafada al alquilar un piso por internet en Vigo. En este caso no se trataba de un alquiler turístico. La mujer ilicitana tenía que trasladarse a la ciudad gallega por motivos personales. Perdió en la operación 2.000 €. El mes de alquiler y dos meses de fianza. La Policía Nacional investiga al sospechoso por un delito de estafa y otro de blanqueo de capitales.
Te doy algunas recomendaciones para que esto no te suceda.
Alquila en webs profesionales que sean fiables.
Si vas a alquilar un piso mediante un contrato de corta duración, es decir, que no es un piso turístico que se alquila por días en una aplicación como Airbnb o Booking, sino que lo haces desde un portal inmobiliario tipo Idealista, debes saber que la gran mayoría de los anuncios están gestionados por agencias inmobiliarias. Ponte en contacto con la agencia a través de su página web y por sus medios de contacto oficiales.
Hay gente que piensa que es mejor tratar con particulares. Opinan que les va a salir más barato. En este caso, para alquileres en una ciudad que no es la tuya, y que tienes pocas opciones de visitar el piso, lo mejor es trabajar con una inmobiliaria. Estás más protegido.
Me lo dijo Julio, un amigo de Calpe (Alicante), quien recomendó a un compañero de trabajo de Madrid que quería pasar un mes de vacaciones en la costa alicantina que buscara apartamento a través de una agencia.
Los agentes de Romer Playa, una agencia inmobiliaria de referencia en Denia, con 3 oficinas a pie de calle, nos cuentan que las inmobiliarias de las zonas costeras, aparte de su cartera de propiedades, suelen tener un conocimiento de la zona bastante profundo, que ayuda mucho a que el cliente encuentre el tipo de piso que anda buscando. Ya sea para un alquiler de temporada o para uno de larga duración.
Además, como son un negocio legal, con profesionales colegiados, todas las operaciones las van a hacer ajustadas a la ley.
Si el piso lo has encontrado en un portal inmobiliario, una vez les has llamado por teléfono y has descubierto el nombre de la agencia, busca su página en internet. Es probable que ese mismo piso esté en el buscador de su sitio web.
Desconfía de precios muy bajos.
El Ministerio de Consumo nos recomienda que desconfiemos de los precios excesivamente bajos. Cuando nos ponemos a buscar por internet, vemos una coherencia en cuanto a los alquileres en una playa o en un destino turístico determinado. Todos los anuncios se mueven en un rango de precios similar. Con unos euros arriba o abajo.
Si de repente vemos un piso con un precio que está muy por debajo de lo que hemos encontrado por la zona, puede ser que sucedan dos cosas. Una de ellas es que el piso no se corresponda con la descripción y fotografías que se han presentado en el anuncio. Que se encuentre en un pésimo estado de conservación, con deficiencias que dificulten su ocupación, o que no se esté en ese lugar tan maravilloso que se describe en la publicidad.
Puede suceder otra cosa, que es aún peor. Y es que utilizan el precio como gancho para sacarte el dinero a toda costa. Como está tan barato, quien te lo alquila te dice que hay mucha gente interesada en él y, por tanto, deberías pagar una reserva de inmediato para no perderlo.
En el momento en el que aparece el gatillo de la urgencia, la cosa no pinta bien. Hace que te pongas nervioso y que aceptes algunas condiciones que no son lógicas. Como que le hagas un Bizum al instante, en lugar de pagar por los canales normales. Que pagues sin recibir un recibo o una factura. O que el propietario se niegue a enviarte fotografías del piso cuando se las estás pidiendo.
Ante situaciones como esta no hay que lamentarse por haber perdido un chollo. Tal y como está el mercado inmobiliario, los chollos son más bien escasos. Y cuando se dan, no son tan evidentes.
Comprueba que existe el piso.
Una vez has encontrado un piso que te gusta, comprueba que la dirección existe. Tecléala en Google y confirma que es un destino costero. Que se corresponde con la descripción del anuncio. Un edificio en primera línea de playa. Próximo a una calle comercial. Con zonas verdes. Todo lo que el anuncio indicaba.
Google Maps te da la posibilidad de ver la dirección por medio de una imagen por GPS. Esta imagen es bastante clarificadora para comprobar toda la información.
También puedes hacer una búsqueda inversa. Buscar a través de las imágenes y comprobar que se corresponden con esa dirección. Es frecuente que los estafadores utilicen fotografías de otros anuncios.
La página web de Cadena Dial habla de una de las estafas más recientes que se están dando en internet. Y es la de los anuncios con fotografías creadas con IA. Fotografías impresionantes, que te dejan con la boca abierta. Y que basta con una fotografía de ese tipo y una descripción para que caigamos como tontos en la trampa.
Cuando todas las fotografías del anuncio —el salón, el dormitorio, el baño, la terraza— están impecables, con colores vibrantes y sin ninguna imperfección, hay que desconfiar. Como mínimo, las fotografías han sido retocadas.
Si no nos cuadra tanta belleza, es importante centrarse en los detalles. Las fotografías generadas por IA, y más a través de las herramientas gratuitas más utilizadas, como ChatGPT, suelen presentar algunas incoherencias: Objetos con proporciones extrañas, perspectivas inverosímiles, ventanas con vistas incoherentes, sombras ilógicas.
Fotografías que no se corresponden con la realidad o que han sido manipuladas se consideran publicidad engañosa. Y, por tanto, es denunciable según las leyes de consumo de nuestro país.
Verifica el número de registro turístico.
Si lo que vas a hacer es un alquiler vacacional, de esos que se realizan por días o por semanas, debes saber que el piso debe tener un número de registro como alquiler turístico.
La página web del Ministerio de la Vivienda recuerda que todos los inmuebles que se alquilan como alquiler turístico deben inscribirse en el registro correspondiente de la comunidad autónoma. Este registro genera automáticamente un número que es obligatorio colocar en todos los anuncios.
Un alquiler vacacional sin número de registro es ilegal. Y en teoría debería ser retirado de plataformas como Airbnb, Booking y todas aquellas que se dediquen a alquileres turísticos. Del mismo modo, el anuncio debe ser retirado de redes sociales. El número de registro actúa como una especie de licencia.
No es obligatorio, en cambio, para los alquileres de temporada. Ahora bien, los alquileres de temporada son más económicos que los alquileres turísticos y se deben alquilar por meses y, excepcionalmente, por quincenas, no por días.
Para inscribirse en el registro de alquileres vacacionales, es necesario que el propietario adjunte la referencia catastral y la dirección exacta de la vivienda. Debe indicar si el inmueble se alquila completo o por habitaciones, así como el número máximo de personas que pueden ocupar la vivienda.
Toda esa información se puede comprobar en el susodicho registro autonómico, introduciendo el número de registro.
El registro como piso turístico no es un mero trámite. Ofrece al usuario unas mínimas garantías de que se puede alquilar con fines vacacionales.
No realices pagos fuera de la plataforma o de la web.
Una de las principales precauciones al alquilar un apartamento turístico por Internet consiste en no realizar pagos fuera de la plataforma o de la página web a través de la que se ha contratado el alojamiento. Aunque el propietario o supuesto intermediario ofrezca un precio más económico por pagar directamente, esta práctica puede dejar al viajero desprotegido ante una posible estafa.
Las plataformas de alquiler y las páginas webs profesionales suelen disponer de sistemas de pago que permiten dejar constancia de la operación y, dependiendo de las condiciones del servicio, ofrecen mecanismos para reclamar cuando el alojamiento no existe, no se corresponde con lo anunciado o surge algún problema con la reserva. Si el dinero se envía directamente a una cuenta bancaria indicada por un desconocido, o se paga con un Bizum, recuperar el importe puede resultar mucho más complicado.
Hay que prestar especial atención cuando, después de haber realizado una reserva, el supuesto propietario solicita continuar la operación mediante WhatsApp, correo electrónico u otra vía externa y proporciona nuevos datos bancarios para efectuar el pago. También conviene desconfiar de quienes presionan al cliente asegurando que debe pagar rápidamente para no perder el apartamento.
Otro aspecto importante es el método de pago. Las solicitudes de transferencias inmediatas, envíos de dinero o métodos que dificultan identificar al receptor deben considerarse señales de alerta. Antes de pagar, es recomendable comprobar quién recibe el dinero, qué concepto se está abonando y cuáles son las condiciones de cancelación.
Conviene guardar todos los justificantes de pago, mensajes, condiciones de reserva y documentación del alojamiento. Si aparece algún problema, disponer de estas pruebas puede resultar fundamental para realizar una reclamación.
Del mismo modo, deberíamos guardar en nuestro ordenador o en el móvil toda la información relativa al alquiler. Desde el anuncio, hasta el contenido de los e-mails y mensajes que hayamos tenido y, por supuesto, el contrato.

